jueves, 20 de julio de 2017

Posesión

Mientras tu pupila dilatada y tus ojos brillantes se perdían frente a los míos, mientras te agarré por la pechera de tu camisa y murmuré "eres mío"... mientras eso sucedía, jugaba la vida a la contra y llegó silencioso tu olvido. Pero no podrás olvidar, eso lo sabes. Al igual que ambos sabemos que quieras o no, sigues siendo mío.

Nostalgia

Ojalá pudiera controlar la agitación de mi pecho al pensarte, como se acelera el pulso y palpita mi corazón, como tiemblan mis manos... ojalá pudiera controlar el dolor, las ganas de odiarte, evitar que se llenen de lágrimas mis ojos al ver caer la tarde.

Foto cedida por Vicente Marrero, derechos reservados.

Ojalá pudiera por un segundo al día dejar de pensarte. Daría lo que fuera por volver atrás, por volver a los días en que me llamabas princesa, mi vida, guerrera. Los días en que me hablabas a todas horas, que me contabas tus batallas, tus sueños, anhelos. Tus proyectos, tus objetivos y yo estaba en ellos. 
Ojalá hoy no tuviera recuerdos, ni temblara mi voz, si me escucharas al teléfono. 
Ojalá pudiera dejar de querer y albergar la esperanza de que cualquier día vuelvas.

lunes, 17 de julio de 2017

Entre Sabina y aquella foto

Estaba inquieto en la cama, era sábado y no debía madrugar tanto, sin embargo se levantó algo nostálgico, sin saber por qué. Decidió poner orden a su casa, había sido una semana de mucho trabajo y se acumularon las tareas domésticas. Se preparó un café mientras abría las ventanas y aireaba las habitaciones. Dejó que el aire entrara en salón e inundara cada rincón de las estanterías atestadas de libros. Los rayos de sol dejaron la estela del polvo suspendido en el aire y parece que también removieron su memoria. Puso un disco de Sabina, se sabía todas sus canciones y le gustaba limpiar cantando. Mientras tomaba el café fue poniendo orden para pasar el trapo del polvo a los muebles. Su voz se acoplaba a la del jienense cuando de repente reparó en aquella foto. La playa de Las canteras en marea baja, paseando con ella por los lisos aquella mañana… su corazón se paró en seco y de repente sintió la necesidad de buscar sus cartas. 


Manuel M. Almeida, derechos reservados.
Las tenía por allí en algún cajón. Sus dedos las recorrían por orden de llegada. Al principio eran más frecuentes, después se fueron distanciando, el matasellos le indicaba las fechas, hacía dos años que no había vuelto a saber de ella. Se cansó de sus silencios, de sus no respuestas. Recordó de golpe la despedida cuando subió a aquel taxi aguantando las lágrimas. Entonces no le importó, entonces no sentía nada, o eso creía… el tiempo le demostró que hubiera querido abrir la puerta del coche, pedirle que no se fuera. Ahora de repente la nostalgia mordía el corazón, se sentó en el suelo a releerlas y Sabina cantaba de fondo: “ya nadie me escribe diciendo no consigo olvidarte”. Las lágrimas anegaron su rostro y ya no podía leer.

domingo, 16 de julio de 2017

El muro

No había entendido qué le pasaba a su amiga, le hablaba del hombre del que se acababa de enamorar, le enseñaba los textos que le escribía, las fotos que le dedicaba… le contó cómo cogió un avión y vino a verlo, la de promesas que hizo, los pactos que sellaron.

Todo lo que obtenía como respuesta eran gruñidos y monosílabos. Obviamente, él debía haber hecho algo para enfadarla, pero… ¿el qué?
Le preguntó varias veces y ella no respondía… de repente se lo quedó mirando, en silencio profundo, triste y fingió mirar las fotos e interesarse por lo que le decía, cambió de actitud y hasta parecía que le sonreía.
Cuando salió de su casa y se encontró con otra amiga común, le contó qué le había pasado. Le enseñó las fotos de su amado y ésta le contestó: “coño Gerardo, ese el tipo que la dejó tirada hace unos meses después de enamorarla como loco, de escribirle textos parecidos en su muro del facebook, de coger un avión y venir a verla, de hacerle promesas y sellar pactos… el tipo vive en Valsequillo, es casado y ni la mitad de las mentiras que les ha contado”.

sábado, 15 de julio de 2017

XIV Escritos a Padrón

Este viernes 14 de julio de 2017 fui invitada a participar en la XIV Edición de Escritos a Padrón, evento que convoca la Casa Museo del pintor indigenista canario cada mes de julio a instancias del Cabildo de Gran Canaria. En esta edición se contó también con Antonio Puente (Ensayista), Esther Arencibia Urien (Novelista), Felipe García Landín (Crítico de arte), Serafina Suárez García (Historiadora), José Molina González (Matemático),  Josefa Molina (Periodista), Justo Jorge Padrón (Poeta) y Máximo González (Poeta). Además presentó el acto Manuel Díaz García, que también aportó como poeta su visión literaria con respecto a la obra de Padrón.



Hasta la fecha somos  más de 170 los autores los que hemos participado desde la creación del proyecto, unos 180 textos que ya están editados. El próximo año 2018, se cumplirá el XV aniversario, y se cumplimentara por lo tanto el ciclo que culminará con la edición de la quinta entrega en libro (previsto para 2019), y se superarán los 200 textos, incluido el mío. 

Entre algunos de esta larga lista de autores que han participado en ediciones anteriores, podemos destacar a grandes de la literatura canaria como Emilio González Déniz, Heriberto Cruz, Salvador Sánchez "Borito", Víctor Ramírez, Luís León Barreto, Cristina R. Court, Alexis Ravelo, Berbel, José M. Junco, Mª Jesús Alvarado, Dolores Campos Herrero, Nicolás Guerra, Jonathan Allen, José Alemán, Yolanda Arencibia, Elena Acosta, Manuel Lobo Cabrera, Mª Josefa Monzón, Oswaldo Guerra, Juan José Jiménez, Juan Ramón Tramunt y Antonio Cruz Domínguez.
Ha sido un honor para mí participar en este proyecto, cuyo acto consiste en que cada uno de los autores y autoras invitados a participar escoge una obra del pintor y sobre ella realiza un texto libre, relato, poema o ensayo. Yo escogí la obra, La echadora de cartas, realizado en 1962.
Desde el museo se nos ofreció un cóctel y nos galardonaron con un recuerdo con el símbolo del mismo personalizado a cada autor y autora.